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El Blog de IdeyaRed

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Termografía aérea con drones, una herramienta para la mejora de la eficiencia energética de los edificios

La creciente aplicación de los RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems), comúnmente conocidos como drones, en multitud de ámbitos técnicos; está llegando también al campo de la eficiencia energética en edificios en concreto la termografía aérea con drones.

Cómo veremos a continuación el uso de esta tecnología en la revisión de las envolventes térmicas presenta interesantes ventajas; si bien es cierto que su aplicación va a precisar de una adaptación del actual marco legal de manera que se haga posible la realización de los vuelos.

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Ejemplo de estudio de fachadas con termografía aérea con drones

Así, mientras la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) lleva a cabo los trabajos previos para la esperada revisión de la normativa, el sector se prepara para adaptar sus servicios ante el nuevo campo de posibilidades que se abre.

Ventajas de la termografía aérea con drones

Pero ¿Qué puede aportar la termografía aérea con drones a las termografías que actualmente se llevan a cabo? Estas son algunas de sus principales ventajas:

  • – Obtención de datos de zonas inaccesibles y de las cubiertas.
  • – Mayor calidad de las imágenes obteniendo vistas frontales en todos los casos y siempre a la distancia adecuada.
  • – Posibilidad de generar modelos tridimensionales que permitan análisis globales.
  • – Coste asequible de la tecnología.

Situación actual de la termografía aérea con drones

Cabe señalar que como en otras aplicaciones innovadoras con RPAS y dependiendo del nivel de servicio deseado, aún se debe culminar el esfuerzo por parte del sector y de los diferentes grupos de investigación por poner a punto la tecnología; en este caso tanto de captación como de procesamiento de datos.

Aún así algunas aplicaciones pueden ser fácilmente puestas en práctica, como por ejemplo el análisis de las cubiertas.  No se debe olvidar que es en ellas donde se pueden producir las mayores pérdidas de calor, llegando a ser responsables de más de un 30% del consumo energético en calefacción; a su vez, la radiación solar incidente puede provocar fuertes sobrecalentamientos, lo que resulta también en un mayor consumo en los sistemas de refrigeración.

Cómo conclusión, decir que en los próximos años seguramente veremos como el uso de la termografía aérea con drones, unido al desarrollo de los procesos de tratamiento de información, aportará interesantes resultados que contribuirán a la consecución de los objetivos medioambientales y de eficiencia en el uso de recursos que nos hemos marcado como sociedad.

Jesús Manuel Ruiz Martínez

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